Quiero iniciar con un pensamiento de Estrella Ortiz..."los cuentos son un alto en el camino una parada de descanso en el continuo de la vida. Cuando se narra un cuento el tiempo se detiene y por unos momentos narrador y oyentes se olvidan de sí mismos, de sus preocupaciones y saltan sus coordenadas particulares para vivir una misma fantasía. Esos momentos de escucha muestran como podemos olvidarnos sin perdernos, cómo podemos ser uno con los otros"
Y es que precisamente esto experimente hace una semana; todo inició como un favor a una amiga la cual me pidió colaboración para acompañarla a dar una capacitación a capacitadores; al principio he de confesar que no entendía muy bien a que iba, pero cuando entre en el lugar me di cuenta de cuan importante era esa semana de "capacitación" y es que nosotras estaríamos a cargo de un grupo de maestros y maestras que serían los encargados de transmitir todo lo aprendido en esos días a los maestros y maestras de cada una de sus comunidades.
Estabamos un poco ansiosas con mi amiga pues la verdad los demás "capacitadores" eran mucho mayores y para ellos nada era nuevo ese día...(al contrario de nosotras) de pronto aparece alguien, en el momento preciso en que necesitabamos calmar nuestra ansiedad, y como si nos conocieramos de años, inicia a contarnos su experiencia de como llego a ese lugar, de lo temprano que se despertó y viajo para venir a la ciudad; ella venía de Panajachel y habia viajado durante 4 horas para poder estar puntual.
Nosotras daríamos una capacitación de "comunicación y lenguaje" y ella daría lo mismo visto desde la Cosmovisión Maya; fue tan interesante platicar con ella y saber que ahora contabamos con una amiga que tenía el mismo deseo...transmitir y animar a el magisterio y recordarles que su misión en este mundo es muy importante.
El reloj marca las 9:00 de la mañana y es momento de dirigirnos hacia nuestras aulas, poco a poco van ingresando los maestros y maestras pero como si fueran niños y niñas en un primer día de clases se van sentando tímidamente en sus escritorios. Mas de alguno duda y hace comentarios creando expectativa en torno a lo que sucederá, otros comentan entre dientes que somos muy jóvenes que no parecemos licenciadas; y siendo sincera nunca me ha pasado por el pensamiento que me llamen "licenciada" jajaja.
Iniciamos socializando nuestros "acuerdos de convivencia" durante los dos días que compartiríamos.
Cuando tocamos el tema de la literatura infantil nos dispusimos a experimentarla y es que no podemos reducir "literatura infantil" a un libro impreso; es más que eso, así que ellos y ellas se volvieron niños y niñas; cantaron y jugaron rondas, aprendieron juegos rítmicos, escucharon varios cuentos y fue tan hermoso ver sus rostros con una mirada atónita, con una luz en sus ojos que pude ver almas de niños y niñas en el cuerpo de adultos, sus expresiones variaban en torno al cuento que escuchaban. Su imaginación volaba y las características físicas de los personajes y ambientes variaban en cada uno de ellos y ellas.
He de confesar que ha sido una experiencia muy enriquecedora fueron solo 2 días los que estuvimos con ellos pero son dos días que marcaron mi vida.